Grimorio de diseño Vol. 2: Rediseñando el logotipo de Fjorgh
Un cambio no tan sutil, pero necesario.
4/7/20262 min read


Como verán, estoy en pleno proceso de renovación de mi espacio astral. Y como toda buena mudanza espiritual, esto implica mover cosas, eliminar otras y reordenar el caos.
En medio de este proceso, me di cuenta de algo: el logotipo empezaba a sentirse como una pieza que no encajaba. Al principio pensé que un rediseño sería innecesario, pero pronto comprendí que el alma de la Fjorgh pedía otra cosa (y no por fortuna no era otra alma).
El origen: Identidad por necesidad
Mi versión anterior fue, ante todo, un producto de las necesidades del momento. Necesitaba una firma visual rápida para empezar, "algo" con qué identificarme. Sin embargo, con el tiempo, sus formas empezaron a hablar un lenguaje que ya no era el mío.
Tenía rectas demasiado rígidas y una sensación estática, casi como una columna inamovible. Eso, sumado a las serifas slab que aunque potentes sus terminaciones en bloque no terminaban de convencerme para la dirección que estoy actualmente.
El cambio: Buscando lo humano (y lo mágico)
Lo curioso es que este rediseño no se debe a un fallo de funcionalidad. Tanto la versión antigua como la actual mantienen la misma estructura base. El verdadero motor del cambio fue la búsqueda de una tipografía humanista.
Esa característica orgánica y fluida de los rasgos humanistas fue lo que finalmente me incitó a evolucionar. Quería que el logo de Fjorgh no solo se viera, sino que se sintiera más cercano, más mágico, más alineado con este nuevo espacio que construyo.
No busco necesariamente la perfección en geometrías sagradas, ni quiero un diseño que me obligue a sacrificar cabras a las 3:33 a.m. para que funcione. Lo que buscaba eran esos detalles pequeños y juguetones; rasgos que en cualquier momento, si te descuidas, podrían cobrar vida.
¿Qué te parece esta evolución? ¿Notas esa chispa "viva" en los nuevos trazos?


Muchas gracias por leer y...
In Atramento, Vita Astris
